Estos son los doce títulos de entre los que saldrán los cinco nominados al Oscar en la categoría de
mejor documental de largometraje:
Born into Brothels: Calcutta's Red Light Kids (EE.UU.-India), de Zana Briski y Ross Kauffman
Home of the Brave (EE.UU.), de Paola di Florio
Howard Zinn: You Can't Be Neutral on a Moving Train (EE.UU.), de Deb Ellis y Denis Mueller
In the Realms of the Unreal (EE.UU.), de Jessica Yu
Riding Giants (EE.UU.), de Stacy Peralta
The Ritchie Boys (EE.UU.)
Die Geschichte vom weinenden Kamel (Alemania-Mongolia), de Byambasuren Davaa y Luigi Falorni
Super Size Me (EE.UU.), de Morgan Spurlock
Tell Them Who You Are (EE.UU.), de Mark Wexler
Touching the Void (Grab Bretaña), de Kevin Macdonald
Tupac: Resurrection (EE.UU.), de Lauren Lazin
Twist of Faith
Por su popularidad y difusión en todo el mundo, el gran favorito es, sin duda,
Super size me. Desde que obtuvo a principios de año el premio al mejor director en el Festival de Sundance su fama se ha ido extendiendo como la pólvora entre cinéfilos y
freakies del mundo entero, ansiosos por ver los frutos del delirante estudio de campo del señor Spurlock, que se pasó todo un mes desayunando, comiendo y cenando en ¿restaurantes? de la cadena McDonalds. Once kilos de peso ganados, el colesterol en alza y el hígado a punto de reventar son las consecuencias de su lamentable dieta, contado esto con humor que, como bien sabemos, no es incompatible con la seriedad y el análisis riguroso de un modelo de vida profundamente destructivo. El problema es que aunque Morgan Spurlock tiene el mismo ego que Michael Moore, sólo posee una pequeña porción de su talento. Su trabajo es divertidísimo, pero adolece de muchos malos vicios propios de la MTV, y en todo momento él exhibe un comportamento demasiado teatrero y exagerado. Habrá que esperar: quizá cuando se calme sea capaz de producir cosas verdaderamente brillantes.
¶