y otras muchas grandes películas
Inicio > Historias > Fahrenheit 9/11
> Fahrenheit 9/11 <



Año de producción: 2004; Dirección y guión: Michael Moore; Producción: Michael Moore, Kathleen Glynn, Jim Czarnecki, Kurt Engfehr y Jeff Gibbs; Montaje: Kurt Engfehr, T. Woody Richmann y Chris Seward; Fotografía: Mike Desjarlais; Música original: Jeff Gibbs.

Es fácil suponer que el esperadísimo nuevo trabajo de Michael Moore, Fahrenheit 9/11, no va a originar entusiasmos generalizados como los que provocó el pasado año Bowling for Columbine. Algo lógico, por otra parte: a diferencia de aquella, Fahrenheit 9/11 ya no puede sorprender a unos espectadores que acudimos a verla con un alto grado de entrega y de entusiasmo. También es cierto que Bowling for Columbine es objetivamente un producto más brillante, más preciso y más equilibrado; Fahrenheit 9/11 nace marcado por la urgencia electoral y sus intenciones son más políticas que cinematográficas. Pero la razón principal por la cual en las próximas semanas y meses veremos como la ojeriza contra Michael Moore crece no tiene razones estéticas ni fílmicas: el problema es que el inofensivo ciudadano de Flint que se ocupaba de conflictos de ámbito local se ha convertido ya en un líder social capaz de convencer a mucha gente con su discurso efectivo y aplastantemente sensato, y eso en ciertos ámbitos no se perdona.

Hay un aspecto importante que no debemos perder de vista: el destinatario principal de Fahrenheit 9/11 es el pueblo americano. Ese pueblo al que le han escamoteado las imágenes de los ataúdes que llegan de Irak y que no conoce el terrorífico tejido financiero que se esconde bajo las tramas bélicas cocinadas en la Casa Blanca. La segunda mitad de la película, la que se ocupa más específicamente de la guerra, resulta para nosotros menos interesante e incluso en muchos momentos casi prescindible puesto que lo que nos cuenta no sólo ya lo sabemos sino que además ya lo hemos visto. Pero Michael Moore no ha hecho su película pensando en los millones de personas que salimos a la calle en todo el mundo manifestándonos en contra de la invasión. Michael Moore habla para los americanos que reciben una información sesgada y llena de tópicos fabricada por unos periodistas que incluso alardean de ser tendenciosos y parciales en favor de unos valores supuestamente patrióticos, si es que la muerte de seres humanos puede considerarse así. Moore no duda en escenificar actos indiscutiblemente populistas, como la petición a los congresistas para que envíen a sus hijos al frente o la lectura de la carta de un soldado muerto en Irak. Sí, hay demagogia, mucha demagogia en esos actos, pero ¿alguien puede decir que está falseando la realidad? ¿no será más bien que tendemos a despachar con la etiqueta de "demagogos" a aquellos que, como el niño del cuento, se atreven a decir que el rey está desnudo?

Como ya hiciera en su libro Dude, where's my country?, Michael Moore analiza con detalle las especiales relaciones entre los Bush, los Bin Laden y la familia real saudí, unidos todos por el amor que despiertan miles de millones de dólares. Moore se ha marcado como objetivo que Bush salga de la Casa Blanca, cosa que le agradezco muy sinceramente, y ha optado por fabricar un panfleto sin la más mínima vocación de objetividad: la película está diseñada de principio a fin para ridiculizar a un presidente cuya actividad fundamental parece ser jugar al golf y descansar en su rancho de Texas, además de ver como sus inversiones en las industrias del petróleo y de las armas le reportan colosales beneficios. La visión de Michael Moore está llena de rencor y de desprecio, sin duda, pero su mensaje es absolutamente irreprochable. Habrá quien crea preferible un tratamiento más distante y menos visceral de los hechos, pero eso no significa que la propuesta de Michael Moore no sea válida. Mas bien al contrario: su notable capacidad para hacerse entender y su abrumadora energía le aseguran un hueco en la exigua lista de cineastas actualmente imprescindibles.

Uno de las mejores escenas de la cinta es la de la visita de George W. Bush a una escuela infantil en la misma mañana del 11-S. Cuando le comunican que un segundo avión se ha lanzado contra el World Trade Center y que por lo tanto ya no hay dudas de que se trata de un ataque terrorista el presidente responde de forma patética, mostrando un estúpido rostro ausente y cogiendo un libro para tener algo entre las manos. Durante varios minutos el hombre más poderoso del mundo no es capaz de reaccionar mientras su país está sumergido en el horror. Lo triste es que ningún medio de comunicación, ninguno, hubiera tenido hasta ahora la curiosidad de solicitar esa secuencia demoledora a la escuela para emitirla por televisión.

Pero lo mejor de Farenheit 9/11 lo encontramos en sus primeros minutos. El sugestivo repaso a la jornada electoral que le dio la victoria a Al Gore y la presidencia a su contrincante George W. Bush se completa con unas imágenes de archivo que yo jamás había visto: las del desesperado intento de los congresistas afroamericanos por impugnar el recuento en Florida, abandonados a su suerte al carecer del decisivo apoyo de al menos un Senador. Ese es para mí el mejor momento del documental, y al mismo tiempo uno de los más terribles al ser la constatación de que cuando el sistema dice "no" no hay absolutamente nada que hacer por mucho que hayan sido conculcados los derechos de miles de ciudadanos. Y ahí está el problema, realmente. Porque que un presidente sea más o menos tonto, como es el caso (y Moore muestra abundantes pruebas que no dejan lugar a dudas), acaba por ser irrelevante siempre y cuando existan los mecanismos de control suficientes. Cuando no existen mecanismos de control y además todas las esferas del poder (político, judicial, económico, económico, económico...) giran casualmente en torno a un mismo eje, el problema se convierte en una tragedia. Nuestra tragedia.

2004-07-24, 01:00 | 17 comentarios

Referencias (TrackBacks)

URL de trackback de esta historia http://hunter.blogalia.com//trackbacks/20430

Comentarios

1
De: María Fecha: 2004-07-24 11:06

Pois a min eses "actos populistas" como o de levarlle os folletos aos congresistas para que manden os seus fillos o exército ou o ir lerlles cun altofalante a lei antiterrorista parécenme o mellor da peli e o mellor de Michael Moore. A máis valente demostración de que eles (os políticos, os poderosos, ou Charlton Heston) non son máis ca nós, que son seres humanos ineptos, hipócritas e mentireiros, e que non hai que terlles medo.
Gústame moito cómo personaliza, cómo fala de xente con nomes e apelidos (tanto víctimas como culpabeis). Unha das estratexias dos poderosos é presentar este poder como un "ente" tan abstracto que é imposible localizalo para loitar contra el. Chámanlle globalización, e o peor é que moitas veces o movemento antiglobalización entra no xogo e lanza consignas tamén tan abstractas que se perden no éter, soan inxenuas e perden eficacia. Ou os que chamamos "progres de postal", que moito falan de inxustizas no mundo e moito non á guerra e tal e logo toleran ou mesmo fomentan inxustizas no seu ámbito máis cercano. Os movementos de esquerdas terían moito que aprender de Michael Moore. Populismo, demagoxia e vaidade? Pode ser, mais eu non o creo (ese sería Paco Vázquez). A valentía é humildade: a humildade de admitir que non tes nada que perder.



2
De: Martin Pawley Fecha: 2004-07-24 15:40

María, eu non dixen en ningún momento que a demagoxia populista que exibe Michael Moore me pareza mal. É simplesmente unha opción persoal súa que a min polo menos non me molesta o mais mínimo, pero sospeito que será a parte do seu trabalho que orixine as criticas mais duras. Michael Moore é un axitador que busca transmitir a súa mensaxe dun xeito claro e directo (coma os do Bloque, non adscritos incluídos, ¿non si?). Non pretende convencer a Noam Chomsky nin a Gore Vidal, que eses xa están convencidos, senón aos homes e mulheres aos que el lhes dá voz no seu documental: eses xoves negros de Flint que non saben moi ben que lhes deparará o futuro ou todos eses demócratas conservadores que se sinten profundamente americanos e aman ao exército pero que non entenden que necesidade había de invadir as rúas de Kerbala.

No texto pretendo insinuar que a acusación de "demagoxia" soe recaer sempre naqueles que fan evidentes as realidades que non gostamos de ver (El-Rei vai espido). Son demagogos os que difunden imaxes de nenos famentos e enfermos á hora do xantar, os que nos lembran as cifras de mortos pola SIDA, e tamén aquel que denuncia que os congresistas non leron a brutal "Patriot Act" antes de votala ou que só un deles ten un filho destinado en Irak. Na era do politicamente correcto calquera mensaxe audaz que poida sementar dúvidas sobre a organización do sistema ten que ser por forza subversiva (fundamental a cita de Orwell do final: o medo e a ignorancia como base dunha sociedade xerarquizada).

A forza, contodo, de Michael Moore non é só que tenha toda a razón, senón que a expresa con humor e mesmo con humildade. Si, dixen ben, humildade. Porque quen lhe acusa dun certo divismo e autocompracencia na súa conscente atitude de estrela mediática está omitindo con descaro a súa capacidade para sentarse xunto ao cidadán medio e cederlhe todo o protagonismo, disposto a escoitar con atención o que ten que dicir. Michael Moore é a clase de persoa coa que un iría de boa gana a tomar unha cervexa, que nos convence coa súa simpatía e a simplicidade das súas propostas. Logo aparecerán os de sempre a dicir desde as súas torres-vixía de finos analistas que o mundo é realmente mais complexo. Pois moi ben, alá eles. Mentres eles teorizan para o seu embigo, a palavra valente de Michael Moore estará chegando a milhóns de persoas en todo o mundo.



3
De: María Fecha: 2004-07-24 15:56

Ei, Pawley, se cadra me expresei mal pero entender entendinte moi ben á primeira, non dicía o do populismo por rebatir senón por apuntillar ou incidir no teu argumento sobre a demagoxia e os reis espidos, co que estou moi de acordo. Oxalá todos os divismos foran coma o de Moore. Ademais do tema da valentía e da humildade, no que vexo que tamén concordamos, outra observación xa no plano artístico: Michael Moore ten algo que o resto lle envexa, que é clarividencia, sinxeleza e unha grande capacidade narrativa-argumentativa. Neste documental notei que prima máis o fondo sobre a forma que en Bowling..., e a exposición dos feitos é impecábel. Mentres outros se andan con mil rodeos e sutilezas coa non sempre válida excusa da "arte", este di as cousas á cara. Sabe facelo. E os que lle chaman demagóxico, simplemente non llo perdoan.



4
De: Martin Pawley Fecha: 2004-07-24 16:36

Sen dúvida: a forma estaba moito mais coidada na anterior, mesmo empregando materiais equivalentes. Pensemos por exemplo na escena de "Bowling for Columbine" na que relata os asasinatos do instituto botando man do vídeo do instituto e dos sons gravados polo servizo de urxencias, reforzados pola música de Jeff Gibbs até componher un conxunto emocionalmente impactante. "Bowling" estaba tamén melhor estruturado, caminhaba melhor cara un final agardado (a entrevista a Charlton Heston). Pero hai que entender que este "Fahrenheit 9/11" está creado para ser visto agora, a poucos meses duns comicios presidenciais nos Iu-Es-Ei (algunhas das imaxes incluídas son tan recentes, do mes de abril ou así, que me pregunto se xa aparecían na montaxe vista en Cannes). O seu obxectivo principal non é o seu resultado estético, senón transmitir unha mensaxe ben clara. O que sucede tamén é que, como moi ben dis, Michael Moore ten unha capacidade como narrador e mesmo como divulgador impresionante: faino todo moi sinxelo e consegue que pareza fácil.



5
De: ElPez Fecha: 2004-07-24 23:18

Al salir de la peli, me he imaginado que fuera posible que alguien montara un documental así sobre el aznarato, pero luego, claro, me he dado cuenta de que esas cosas sólo pasan en américa, incluso en la Michael Moore. No sólo por la enorme capacidad de este tipo de transmitir ideas y recoger la realidad, sino porque por aquí se habría detenido ya al sujeto que intentara algo así...



6
De: Yabba Fecha: 2004-07-24 23:33

Personalmente, lo que más me impactó fue, como a Pawley, la secuencia del comienzo : es esa parte que no sólo desconocen los americanos de a pié, sino también los europeos. Lo mismo que la escenita vergonzosa del reclutamiento.

Por cierto, Pawley, esas pelis ya están en el bote. Me las dan el lunes, veré de hacer rápidamente una copia y ya me dirá usted cómo se las hago llegar. Por si le sirve de algo, voy a veces a A Coruña a ver a mi familia, aunque probablemente el próximo fin de semana andaré más por el sur.

Si le interesa un screener de Fahrenheit 9/11 subtitulado, también se lo puedo pasar... :)



7
De: ElPez Fecha: 2004-07-24 23:36

Estamos intentando montar en el pamplonetario una integral de Michael Moore, con toda su obra fílmica. Hay líos con los derechos, pero les mantendré informados de la fecha. Merecerá la pena ver los primeros trabajos...



8
De: Martin Pawley Fecha: 2004-07-24 23:53

Yabba, cuando se acerque usté a Coruña, avise y quedamos con mayor precisión: diasestranhos(arroba)yahoo.es. Si el screener de Fahrenheit 9/11 es suficientemente digno, me interesa, por supuesto.

Pez, eso suena muy muy muy pero que muy bien, la verdad. Sin contar "Bowling..." y esta yo sólo he tenido oportunidad de ver la espléndida "Roger and me" (de la que tengo copia, por cierto), así que manténganos informados porque eso resulta extremadamente interesante. ¿Se han planteado la posibilidad de contar con su presencia, por cierto? No creo que sea demasiado complicado/caro, en especial si se cuenta con la colaboración de la editorial que en España está vendiendo sus libros...



9
De: jlcebollada Fecha: 2004-07-25 02:02

Pez:
sobre el integral de MMoore, muuy bien.
Yo vi Roger and Me y me parece un documental que debería ser de proyección obligatoria en todos los centros de enseñanza de aragón, donde gran parte de unestra economía depende de...
la GM.
salud
jl



10
De: rvr Fecha: 2004-07-25 02:16

ElPez: Michael Moore sale en Contact, pero brevemente ;)



11
De: Martin Pawley Fecha: 2004-07-25 02:57

Joer, rvr. ¡Qué control de "Contact" el suyo! Esa aparición ni siquiera sale registrada en la base de datos de IMDB...



12
De: rvr Fecha: 2004-07-25 03:22

Martin: Sale en las pantallas de televisión, debatiendo las implicaciones de La Máquina.



13
De: Martin Pawley Fecha: 2004-07-25 03:34

¡Capture esa imagen!



14
De: Devlin Fecha: 2004-07-25 10:15

Coincido con vosotros en que la escena de los congresistas afroamericanos es impresionante. Otra escena que me impactó sobremanera es la del soldado que vestido con su uniforme afirma que prefiere ir a la cárcel a regresar a Iraq. Resulta más impactacte que el desgarrado y obvio dolor de esa madre que descubre que su hijo ha muerto por un puñado de mentiras.

La viuda del 11 de septiembre me hicieron retroceder al 11 de marzo y a la vergonzosa comisión de investigación en nuestro congreso. Desde que el mundo el mundo, siempre somos los mismos la carne de cañón.

¡Lástima no poder votar en las elecciones de noviembre! ¡Y deberían permitirnoslo ya que nos influye tanto!



15
De: Mifune Fecha: 2004-07-25 15:21

Yo veré la película en unas pocas horas (espero).
Coincido con ElPez, como de costumbre, en su primer comentario al hilo y me alegro mucho del segundo. Espero que informe si consiguen hacerlo, porque yo soy el primero que se acercará sin dudas.
Ojalá hubiera alguien que pudiera aportar material de su antiguo programa televisivo (TV Nation). Voy a mirar si puedo conseguir algo por mi parte.. ;)



16
De: Yabba Fecha: 2004-07-26 00:46

Creo que hay por las mulas algún episodio subtitulado de algún programa suyo...

Pawley : el screener es pasable, no así el subtitulado (Made in Yabba himself). Pero bueno, puede jugar a encontrar los 2000 errores :)



17
De: Martin Pawley Fecha: 2004-07-26 00:57

Sí, hay un montón de cosas por la mula. He puesto a bajar The big one y Pets or Meat.

Ya me explicará cómo se hace eso de los subtítulos, que parece muy interesante...



Nombre
Correo-e
URL
Dirección IP: 38.107.191.94 (5bf30e74b6)
Comentario

el archivo del cazador


correo: diasestranhos()gmail.com

my other blog: días estranhos

festivales

Sundance
Berlinale
Cannes
Venezia
Donostia
London
Valladolid
Cineuropa
Ourense
Gijón
Fespaco

blogs

long pauses
calle 14
duelo ao sol
70*100
ojo al texto
diario de Teo
esa la he visto
five branch tree
girish
peter nellhaus
dave kehr

revistas

senses of cinema
miradas de cine
el amante
mabuse
tren de sombras

esenciales

CGAI
IMDB
oráculo de kevin bacon


El sistema de comentarios está a disposición de los lectores de "the night of the hunter" exclusivamente para la publicación de opiniones y comentarios relacionados con el contenido de este blog. Cualquier texto publicado por medio del referido sistema no refleja necesariamente la opinión del autor de este blog. Las opiniones e informaciones publicadas en el sistema de comentarios son de autoría y responsabilidad integral de los lectores que de él hicieran uso. El autor de este blog se reserva el derecho de suprimir los comentarios y textos que considere ofensivos, difamatorios, calumniosos, prejuiciosos o de alguna forma perjudiciales a terceros. Textos de carácter promocional o aparecidos en el sistema sin la debida identificación del autor (nombre completo y dirección válida de e-mail) también podrán ser eliminados.



Licenza de 
Creative Commons
Esta obra está baixo unha licenza Creative Commons

Blogalia

Blogalia


© Martin Pawley